Está claro que es una opción: pagar miles de euros por hacer cola encordado en un sitio peligroso o, entre miles de carreras, elegir aquellas en que tu participación depende de que te toque la lotería (vamos a dar por verdadero eso de que solo se consigue el dorsal por sorteo, aunque a mí me llegan otras informaciones).
Pero hay otras opciones, por ejemplo el RV3 de Peñalara en jueves, en concreto el jueves 16 de mayo. No había un alma, la montaña estaba vacía. Pero claro, es que el el RV3 es un recorrido sencillo, sin dificultad, sin riesgo, un modesto sendero que llega al Refugio Zabala y ya. Solo es el RV3. En él no hay proezas, no tiene sentido hacerse selfies, no conseguirás cien likes de facebook.
