Como escribí en la entrada Setas del Alt Urgell 1 estas han sido mis primeras experiencias buscando y comiendo setas que yo haya encontrado, ejemplares muy básicos y típicos de una principiante, pero no por ello menos sabrosos. Además de la precaución que siempre se debe tener para no confundir una seta comestible con una tóxica o venenosa, también hay que conocer la legislación vigente en materia de recogida de setas según el monte en el que nos encontremos.
El primer tipo de seta que fui capaz de reconocer y localizar fue la Macrolepiota Procera (en la entrada citada) y el segundo, del que hablo aquí, el Lactarius deliciosus, es decir, el Níscalo o, como se conoce en Cataluña, el Pinetell y Rovellon.
