Se escriben muchos artículos sobre entrenamiento para carreras de montaña, pero muy pocos están dedicados a cómo puede entrenar una mujer.
Se da por supuesto que todo es igual que en el hombre, mismas líneas de trabajo, mismos ciclos, mismas cargas o un poco menos. Las diferencias se plantean desde la jerarquía masculina aunque sea sin mala intención. Al fin y al cabo es la continuación de lo que estamos acostumbrados a ver en la mayoría de crónicas de las carreras, sean populares o campeonatos y copas: primero se habla de los hombres y después de las mujeres.
Cuando por fin alguien escribe sobre el entrenamiento femenino se centra en el ciclo ovulatorio como si esa fuera la única diferencia entre un hombre y una mujer a la hora de entrenar. Además de que hay muchos más temas que tocar, lo que eso trasluce, de forma muy solapada, es que se sigue pensando que el gran escollo de la mujer a la hora de enfrentarse al deporte, a los entrenamientos, ultradistancias es o puede ser esta cuestión. Menstruación y maternidad, punto y final. Con eso ya hemos abarcado a lo ancho y a lo largo las necesidades específicas de cualquier mujer. La prueba de que no se reflexiona en profundidad es que se habla del ciclo ovulatorio en general, cuando no tiene nada que ver el de los 19 años con el de los 50, el de una mujer que se quiere quedar embarazada o el de la que acaba de dar luz.
Cuando por fin alguien escribe sobre el entrenamiento femenino se centra en el ciclo ovulatorio como si esa fuera la única diferencia entre un hombre y una mujer a la hora de entrenar. Además de que hay muchos más temas que tocar, lo que eso trasluce, de forma muy solapada, es que se sigue pensando que el gran escollo de la mujer a la hora de enfrentarse al deporte, a los entrenamientos, ultradistancias es o puede ser esta cuestión. Menstruación y maternidad, punto y final. Con eso ya hemos abarcado a lo ancho y a lo largo las necesidades específicas de cualquier mujer. La prueba de que no se reflexiona en profundidad es que se habla del ciclo ovulatorio en general, cuando no tiene nada que ver el de los 19 años con el de los 50, el de una mujer que se quiere quedar embarazada o el de la que acaba de dar luz.
